Imagínese pasear por las calles empedradas de Florencia en septiembre, saboreando un espresso sin que la multitud se agolpe en la misma mesa de cafetería. O recorrer la Costa Amalfitana en octubre, con una luz dorada y senderos tranquilos. Bienvenido al mundo de los viajes fuera de temporada, un reino en el que los exploradores expertos cambian el caos de la temporada alta por la serenidad, el ahorro y la autenticidad.